En función de las rutas y los vehículos que se vayan a emplear, se puede calcular fácilmente la cantidad de energía necesaria. Una vez que se dispone de esta información, es preciso diseñar una estrategia para garantizar el acceso a la energía mediante el proceso de carga. ¿Se puede trabajar todo el día sin cargar las baterías o es necesario planificar paradas de carga durante el recorrido?
La finalidad de una solución de carga es brindarle acceso a la energía que necesita para cubrir las rutas, cuando y donde la necesite. Volvo Buses le ofrece una amplia gama de opciones de carga, entre las que puede elegir. Cargue en la cochera, en puntos de carga públicos o mediante la opción de carga rápida automatizada, o bien combine estas opciones para adaptarlas a las operaciones de su empresa.
Fijar una perspectiva integral resulta decisivo en cada paso de la transición a la electromovilidad, sobre todo a la hora de definir la estrategia de carga. Se deben tener en cuenta diversos parámetros, como la capacidad disponible de la red eléctrica, el uso de las unidades de carga, la huella de fabricación de los vehículos, los planes de mantenimiento y el espacio disponible en las carreteras. La posibilidad de realizar varias cargas en un mismo día puede exigir soluciones de carga flexibles, al tiempo que se reduce la necesidad de una gran capacidad de batería. Como resultado, se obtienen vehículos más ligeros y con mayor espacio, que además tienen un menor impacto medioambiental.
Los autobuses y autocares eléctricos Volvo le ofrecen total flexibilidad para que los pueda cargar en la cochera, en ruta en las paradas finales o de fin de línea, o bien en estaciones de carga públicas. Por otro lado, también puede recurrir a cualquier combinación de estas tres opciones en función de sus necesidades. La elección depende de la opción que mejor se adapte a usted, a las operaciones de su organización y a las especificaciones de los vehículos.
La carga en cochera es muy similar a cualquier repostaje de los autobuses diésel, por lo que es una opción muy demandada en la transición a la electromovilidad. Con suficiente capacidad de energía a bordo, los operadores pueden, a menudo, seguir con los horarios existentes con solo implementar pocos o ningún cambio. Se necesita una batería de gran capacidad, varios puntos de carga y una capacidad de red considerable en caso de que varios vehículos se carguen al mismo tiempo.
| Instalación simple |
| Operación sin paradas en el fin de línea |
| Es necesario contar con más baterías |
La carga en ruta es un modo inteligente de redistribuir el tiempo que se necesita para suministrar energía a los vehículos para su recorrido. Realizar paradas breves y eficientes al final de cada ruta permite una autonomía prácticamente ilimitada.
| Aprovecha el tiempo en las paradas finales y las terminales |
| Reduce la carga sobre la red eléctrica |
| Precisa espacio e infraestructura |
En las rutas de larga distancia, la red de unidades de carga rápidas, cada vez más amplia, se ha convertido en un elemento imprescindible para las operaciones de las organizaciones. En muchos casos, representa un factor decisivo en la ecuación del acceso a la energía. Por este motivo, el Grupo Volvo, junto con el Grupo Traton y Daimler Truck, ha creado la empresa conjunta Milence. El objetivo es instalar y gestionar 1700 puntos de carga de alto rendimiento en toda Europa para 2027.
| Alta disponibilidad |
| Cero inversión en cocheras o terminales |
| Consumo de energía reducido mediante un control de costes |
Las soluciones de electromovilidad de Volvo Buses ofrecen una gran flexibilidad para poder adaptarse y optimizarse en función de las diferentes necesidades y condiciones. Sin embargo, hay ciertos aspectos que debe tener en cuenta si desea sacar el máximo partido a su transformación. Asegúrese de no dejar ningún cabo suelto.
¿Está considerando la opción de electrificar las rutas existentes? En ese caso, es posible que tenga que adaptar las estrategias de carga a las rutas y los horarios actuales de su organización, o bien revisarlos para que se ajusten mejor al uso eléctrico. Por el contrario, si tiene previsto crear una nueva red de rutas electrificadas, los puntos de carga se pueden integrar desde el principio en el diseño de las rutas. Esta opción permite diseñar estrategias de carga más flexibles y eficientes.
Procure que la capacidad de la red eléctrica se ajuste a las necesidades de su organización. Cuando planifique los puntos de carga, asegúrese de que haya capacidad suficiente, incluso durante las horas de mayor consumo. Se puede ahorrar dinero cargando los vehículos en momentos de menor demanda; sin embargo, esta práctica puede aumentar la carga sobre la red eléctrica local.
El acceso a unidades de carga exclusivos en ruta, como los del sistema OppCharge, demanda espacio suficiente para habilitar una parada, además de instalar el equipo de carga. En zonas urbanas con alta concentración de edificios y planes estrictos de urbanismo, este requisito puede suponer un reto considerable. Por ello, es necesario encontrar un equilibrio entre las rutas, la capacidad de la batería y la capacidad de pasajeros; en resumen, la clave está en planificar con antelación la ubicación de las unidades de carga.
Hay una realidad que no se puede eludir: las baterías de alta capacidad ocupan espacio, suman peso al vehículo y suponen un coste significativos. Por lo tanto, mientras más se pueda optimizar la estrategia de carga para reducir la capacidad de batería a bordo necesaria, más productiva y rentable será la flota.
Las condiciones meteorológicas, por ejemplo, las temperaturas extremas o la lluvia, así como el comportamiento del conductor, repercuten de forma notable en el consumo de energía de los vehículos eléctricos a batería, en comparación con sus homólogos diésel. A la hora de optimizar la solución de electromovilidad de su organización, resulta fundamental prever un margen para las variaciones tanto de temperatura como de estilo de conducción. Además, recuerde: toda inversión en formación de los conductores da sus frutos a largo plazo.
Los autobuses eléctricos Volvo se han diseñado para un uso intensivo y productivo de entre 12 y 15 años, o incluso más. Lógicamente, esto repercute en las baterías, cuya capacidad irá disminuyendo progresivamente. Este factor se debe tener en cuenta a la hora de determinar la capacidad de las baterías. El proceso de degradación es predecible y se puede calcular de forma sencilla de manera anticipada. Además, gracias al compromiso de Volvo Buses en materia de energía aprovechable, podemos garantizar una determinada capacidad de las baterías durante el periodo de vigencia del contrato y hacerlo a un coste predecible.
En el caso de la carga en cochera, se suele usar el puerto de carga para CCS con una potencia de hasta 250 kW, mientras que la carga rápida es más eficiente si se emplea la solución OppCharge, que ofrece una potencia de hasta 450 kW.
OppCharge es un procedimiento de carga automatizado con una potencia de hasta 450 kW. La gran potencia de carga, combinada con la automatización, acelera el proceso de carga. Se trata entonces de una solución ideal para la carga rápida en las paradas principales de una ruta.
Sí, todos los autobuses eléctricos Volvo se pueden pedir con un puerto de carga para CCS. De este modo, se accede a un proceso de carga cómodo con una potencia de hasta 250 kW.
Volvo Buses ofrece la solución OppCharge, una tecnología de carga con pantógrafo basada en el estándar abierto OppCharge. Además, se ofrece un pantógrafo montado en el techo, que se puede solicitar por encargo.
A fin de completar su oferta de soluciones integrales, Volvo Buses tiene la opción de ofrecer equipos de carga de socios externos. En general, estos son compatibles tanto con el estándar CCS como con el sistema OppCharge.
Las soluciones de carga de los autobuses eléctricos Volvo se basan en normas internacionales. Los puertos de carga para CCS de los autobuses eléctricos Volvo brindan una compatibilidad total con todas las unidades de carga para CCS. Recordemos que esta solución se diseña y fabrica según el estándar más utilizado para la carga pública. OppCharge es un estándar abierto que ha desarrollado Volvo.
La infraestructura de carga necesaria para los autobuses eléctricos Volvo depende de las rutas por las que circulan, así como de la capacidad de las baterías. A fin de encontrar una combinación adecuada para cada caso de uso, Volvo Buses analiza las rutas y las posibles opciones de carga hasta dar con la solución ideal.
Los autobuses eléctricos Volvo contribuyen al consumo inteligente de energía durante la carga mediante una combinación de tecnología del vehículo, sistemas de carga y herramientas de gestión de la energía que optimizan cuándo, cómo y cuánta energía se consume.